lunes, mayo 01, 2006

Infancia

Las variedades de español que conocía –concedamos que la mayoría de ellas, o que una mayoría de ellas– coincidían en la reduplicación del artículo determinado en expresiones como “la mayoría de los ciudadanos”, “la mitad de los habitantes” o “la mayor parte de la comida”. Fijémonos en esta última: Difería de “la mayor parte de comida”, semántica y distribucionalmente. Pero el mismo contraste se percibe con las realidades contables. Sin pretender agotar la casuística, citemos “Queda un resto de grasa en el fondo de la olla” frente a “Queda un resto de la grasa en el fondo de lo olla”. O en función de sujeto: “El resto de grasa que queda en el fondo de la olla es comestible” frente a “El resto de la grasa (…) es comestible”. Básicamente, el artículo lejano no ayudaba a identificar la grasa del último caso como una grasa ya conocida y delimitada.
Tomando la parte por el todo, yo sentimentalmente tiendo a echarle la culpa a Tele Cinco. Bien es cierto que parece que la marea indefinidora se ha ido retirado en los ultimísimos tiempos. Quizá sea cosa de los manuales de estilo. O quizá digan éstos lo contrario. Es posible también que haya desarrollado tolerancia. En este país estamos una mayoría de tolerantes aguantando a la exigua minoría de los intolerantes, con artículo porque para el pensamiento correcto siempre han de ser los mismos, perseverantes, un tanto como yo.

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